“Como algunas personas saben, estos últimos días del año los estoy pasando en Londres, Inglaterra. Están siendo unos días especiales, cargados de ilusión, de esperanza y de nuevos proyectos futuros, pero también una época de reflexión y de autoconocimiento.”

 

Hoy, en especial, he decidido dedicarme un poco más de tiempo. Me he levantado tarde de la cama y mi primer pensamiento ha sido “¿por qué no escribir las últimas reflexiones de este año?” Un año que me ha traído muchas alegrías y muchos cambios, donde he salido de la zona de confort sufriendo grandes y pequeños altos y bajos.

 

Por eso mismo, cuando me he sentado delante del ordenador, la primera frase que me ha venido a la mente ha sidodefine este año en una sola palabra. ¿En una sola palabra? Lo primero que se me ha ocurrido, ha sido “caótico”, por tener un poco de todo. Sin embargo, la palabra real que lo define es ESPECTACULAR.

 

Te resumiré mi año, a nivel personal, para que lo entiendas un poquito más:

 

 

Comencé con una nueva pareja, me formé más y mejor en educación sexual, conocí a personas muy especiales que rodearon y rodean mi vida, aprendí a gestionar a las personas tóxicas, me enamoré de la vida y de los pequeños momentos, decidí abrir esta web (uno de mis grandes retos personales), fui constante en todo mi trabajo y empeño, comencé a realizar talleres de sexualidad, a impartir charlas y participar en congresos.

 

Si bien, no todo ha sido tan bueno. También dejé un trabajo. Un trabajo que me consumía. Dedicaba tiempo, horas y horas de mi vida. Cuando decidí dejarlo me sumí en un auténtico caos. Me costaba salir de cama. Lloraba todos los días. Me sentía completamente perdida. Poco a poco, con ayuda de grandes personas que estuvieron y están a mi lado, conseguí dedicarme tiempo y salir adelante. Mi gran duda, supongo que asaltará a muchos, era: ¿y ahora qué? ¿qué hago con mi vida? ¿tendré futuro en todo lo que tengo por delante?

 

Salí de la zona de confort. Una zona de confort en la que me había acomodado 2 largos años, para darme cuenta de que estaba perdiendo mi juventud y mis objetivos, dedicándome enteramente a ese trabajo.

 

De esto no hace mucho, un par de meses realmente. Así que, creo a mí me hacía mucha falta escribir este post. Es el más personal. El más íntimo. Uno de los más necesarios, para conocerme un poquito más.

 

Soy muy emocional, muy extrovertida, muy exigente. Me encantan los desafíos y los retos personales, pero como a todo ser humano, me dan miedo. Es interesante que pensemos en el miedo. Cómo es capaz de paralizarnos o de movernos hacia delante. Se introduce dentro de nuestra piel y vaga a sus anchas intentado poseer todo aquello que no le pertenece.

No le dejemos

 

Propósitos para este 2017

 

 

Este año uno de mis propósitos va a ser:

 

1. Dejar que el miedo invada mi vida

 

Dejar de compararme o de quererlo todo. Cada persona es cómo es y si al resto no les sirve, no es problema nuestro. Debemos vivir con nuestros puntos fuertes, pero también con nuestras debilidades. Ser conscientes de todo esto e intentar mejorarlo siendo realistas.

 

El miedo solo afecta si nosotros dejamos que lo haga. Realmente TODOS podemos hacer grandes cosas. Hemos nacido para algo, así que lo mejor que podemos dejar es nuestro conocimiento y aprendizaje.

 

2. Dedicarme tiempo para disfrutar

 

 

A veces estoy tan inmersa en el mundo profesional o en prosperar y conseguir algo laboral, que me olvido de disfrutar de la vida. No hace falta mucho para apasionarte con el día a día.

 

Un pequeño paseo, un momento para leer, para ver una película o para tomar un café con un amigo querido. Todos son pequeños momentos que pueden ayudar a cambiar la perspectiva.

 

3. La primera hora del día, la mejor

 

Estos días, he sido consciente de muchas cosas. Entre ellas, que lo primero que hago al abrir los ojos es consultar el correo electrónico, los mensajes, las redes sociales… Esto debo dejar de hacerlo, por mi bien personal.

 

Así que, la primera hora del día será para mí. En ella podré desayunar, pasear, ducharme o simplemente relajarme con una buena lectura.

 

4. Comenzar nuevos proyectos sin sobrecargas

 

 

Si me pongo a hablar de nuevos proyectos puede que no acabe en todo el día, pero debo centrarme en los que más me están moviendo. Establecer fechas, límites y no sobrecargarme como siempre suelo hacer.

 

El día tiene muchas horas, así que puedo dedicar parte de ellas al trabajo y parte a lo que más me apasiona: los libros.

 

5. Dar las gracias más a menudo

 

Agradecer a todas las personas que están en mi vida cada día que me ofrecen, y cada momento que pasan a mi lado. A vosotros por estar siempre ahí, a mi familia, amigos, conocidos…

 

Dicen que la vida es cuestión de perspectiva, hay a quiénes les parece demasiada larga y a otros, demasiado corta. Independientemente de una u otra siempre es importante el tiempo que los demás te dedican y lo que te valoran. Incluso el agradecer estar en este mundo y vivir cada minuto.

 

6. Ser feliz

 

 

Por último, ser feliz, porque la felicidad es una elección no una búsqueda. No existe eso de “cómo ser feliz” o “sé feliz en X días”. Esto no es verdad. Todo depende de tu actitud, de la energía que transmitas y de si ves el vaso medio lleno o medio vacío.

 

Estas son mis últimas reflexiones del año 2016. Ahora, me gustaría que tú también compartieras las tuyas, formando parte de este proyecto de Íntimas Conexiones. Puede ser alguna cosa que quieras hacer, mantener o comenzar. Todo es posible y, en compartir, se centra la esencia de las personas.

¡Feliz Nuevo Año 2017!

 

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