“La penetración durante la relación sexual deja de ser la práctica estrella para dar paso a los besos y caricias de todo el cuerpo.”

 

El King out fue una tendencia sexual propia de la década de los 70, donde las parejas o los compañeros con intimidad ponían en juego toda la piel para llegar a la excitación y al orgasmo. Por lo tanto, como el nombre indica “King out” significa “el rey fuera” y si consideramos que el pene es este rey, podemos comprender que la penetración no tiene lugar en esta tendencia.

 

El objetivo de su recuperación es intentar que las parejas y las relaciones sexuales se centren menos en el coito (pene-vagina) y más en el resto de posibilidades eróticas.

 

Contamos con un sinfín de opciones al alcance de nuestra mano o de nuestra imaginación y siempre, la práctica estrella suele terminar siendo la penetración. Así que el King out lo que busca es dejar a un lado todas estas creencias y transmisiones culturales, comenzando a sentir el propio cuerpo como un todo.

 

¿Qué podemos averiguar con el King Out?

 

sun-heart-autumn-leaf-39379

 

Esta tendencia ayudará a que las personas sientan más con su piel y su cuerpo. Descubrirán zonas erógenas que no conocían y llegarán al orgasmo, si así lo desean, sin necesidad de penetración. Sabrán qué les gusta más: que les acaricien, que les besen o que les laman alguna parte nueva. Esto ayuda mucho a diversificar el placer sexual.

 

Si se hace con la pareja puede incrementar la confianza y la intimidad, al descubrir otro tipo de sensaciones.

  • Para la mujer suele ser una experiencia de conocimiento y amplitud de sus sentidos. Descubre si hay otras zonas de su cuerpo que le producen placer como por ejemplo los pies, las piernas por detrás o incluso los brazos.
  • Para el hombre sí suele ser un descubrimiento mayor que para la mujer. Suelen estar más focalizados en sus genitales por lo que abrir su mente y averiguar lo que pueden sentir con otras partes de su cuerpo se convierte en una sensación de plenitud. Describen que es como si tuvieran un cuerpo nuevo, con otros matices y peculiaridades.

 

En definitiva, esta práctica es muy recomendable tanto si tienes pareja, como si no, ya que ayuda a explorar el cuerpo, descubriendo zonas erógenas más allá de las ya conocidas popularmente. ¿Quién te iba a decir que te gustaría que te chuparan los dedos de los pies? ¿o de las manos? ¿Que te hicieran cosquillas por los muslos o por la parte baja de la espalda?

 

En la imaginación está el límite. Así que nuestro consejo es: PRUEBA. Utiliza plumas para las cosquillas, velas naturales para los olores, vendas para los ojos… Explora todos los sentidos y deja que los cuerpos se expresen según lo sienten, sin necesidad de penetración.

 

¡Hola! Te aviso que uso cookies propias y de terceros, si continúas navegando, es que estás de acuerdo. Lee nuestra política de cookies Cerrar ACEPTAR

Aviso de cookies

¿Quieres saber TODO sobre sexualidad?

Tu información nunca será compartida con terceros

¿Quieres saber TODO sobre sexualidad?

¡MUCHAS GRACIAS!