“¿Cuáles son las confesiones de mujeres? Hablamos con cuatro mujeres seguras de sí mismas para tratar de dar respuesta a esta famosa pregunta. Ellas están dispuestas a hablar de sexualidad sin tapujos, de hablar de sus entrañas, de lo que las motiva, les gusta y les interesa. Sin censura. ¿Te animas a escucharlas?”

 

Katia, 33 años

 

 

“Una de mis confesiones hot, como yo las llamo, es que me encanta tener relaciones sexuales en lugares públicos. No te vayas a creer que me gustan las prácticas habituales. NO. A mí me gusta mantener relaciones en un ascensor transparente, en medio de unos centros comerciales, cuando el habitáculo está a rebosar.

 

Recuerdo una vez en la que iba con una chica. Habíamos estado rozándonos en medio del restaurante italiano con todo el mundo mirándonos, pero necesitábamos más. Así que subimos al ascensor transparente, que se encontraba en el centro del local.

 

Esperamos a que se llenara y cuando estaba subiendo la chica comenzó a masturbarme. Me rozaba con tanta intensidad que juro que se me escaparon una serie de jadeos que escandalizó a la familia que iba delante. La madre les tapó los oídos a los niños, mientras que el padre no dejaba de mirarnos nerviosamente. Fue muy divertido”, comenta entre risas.

 

Lorena, 27 años

 

“La verdad es que a mí me da mucha vergüenza hablar de estas cosas. Todo lo que tiene que ver con la sexualidad no estoy acostumbrada a contarlo, pero sí me gustan un montón de cosas. He de decir que una de mis confesiones más íntimas es que mi pareja me cubra el cuerpo con chocolate, con vainilla o con frutas y luego las coma con la boca. Me excita un montón y eso da pie, a que luego sigamos jugando.

 

Sandra, 30 años

 

 

“Uy, sin duda, mi confesión estrella es que me encanta que me dominen. ¿Sabes esas pelis del chico malo agarrando de forma violenta a su pareja? ¿Y cuándo le introduce el pene de forma violenta? ¡A mí esas cosas me encantan! Sobretodo cuando no me las espero.

 

No tengo pareja, pero de vez en cuando quedo con un amigo para tener relaciones y casi siempre, me sorprende. La última vez me vino a buscar al salir del trabajo. Cuando fui al parking a recoger el coche, allí estaba. Me agarró desde atrás y me susurró, para que supiera que era él. Y allí mismo lo hicimos, con los pantalones por los tobillos y él penetrándome desde atrás. ¡Fue extenuante!”

 

Helena, 26 años

 

“Yo soy bastante tradicional y romántica. Como confesión íntima te diré que hace poco que descubrí los juguetes sexuales. Soy muy vergonzosa, pero mi pareja me animó mucho. Así que poco a poco fui cogiendo confianza. ¿Y sabes qué? Me compró el huevo con mando a distancia de LELO, el que se llama LYLA 2, ¿lo conoces? Es estupendo.

 

Un domingo por la mañana me trajo el desayuno a la cama. Estuvimos hablando un rato y me entregó un paquetito con una nota. En la nota ponía “póntelo en la comida con mis padres”. Yo, ingenua de mí, imaginé que era una pulsera o una pieza de ropa, ¡pero qué bah! Ahí estaba el huevito violeta mirándome. Al principio me dio un poco de vergüenza, pero a medida que el vino corría por la mesa y de que yo me olvidaba de todo, la cosa fue a mejor. ¡Tuvimos que escapar a la hora del postre para echar uno rapidillo en el coche!

 

¡Anímate y envíanos tus confesiones a confesiones@intimasconexiones.com!

 

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